El secreto
El secreto que se esconde detrás de un motón de productos que tú disfrutas como el chocolate o los plátanos es: los niños ayudaron a hacerlos.
Seguro que tú has ayudado a tus padres en casa: cortando el césped, fregando, cuidando de tu hermanito o hermanita, ayudando en el jardín o con la cosecha.
Muchos niños y niñas en todo el mundo hacen mucho más que ayudar a sus padres en casa. Emplean muchas horas al día haciendo trabajos que normalmente harían los adultos. Algunos niños y niñas comienzan a trabajar incluso antes de haber cumplido los diez años.
¿Puedes imaginarte como se sienten trabajando tantas horas? Imagínate utilizando herramientas peligrosas como máquinas o machetes. Imagínate llevando bolsas tan pesadas como tu hermanito todo el día.
Cuando los niños y niñas trabajan todo el día eso significa que no tienen tiempo de ir a la escuela o de jugar con sus amigos y amigas.
Ellos y ellas suelen ganar menos dinero que los adultos o incluso nada por su duro trabajo.
Lo peor de todo es que algunos niños y niñas que trabajan tienen que vivir lejos de su casa sin su familia que cuiden de ellos y ellas. Algunas veces incluso viven en el extranjero.
Si los niños y niñas menores de 18 años tienen que trabajar en estas condiciones, se considera que es trabajo infantil explotador. Este trabajo perjudica a los niños y niñas y viola sus derechos.


