Del grano a la barrita
¿Sabías que el chocolate está hecho de granos de cacao? Sigue leyendo para averiguar cómo los granos de cacao se transforman en tu barrita de chocolate favorita.
El árbol del cacao necesita un clima tropical para crecer: cerca del Ecuador. Nuestro cacao proviene mayoritariamente de Ghana.
El árbol silvestre puede llegar a alcanzar los 15 metros de altura pero en fincas y plantaciones sólo llega a los 5-8 metros aproximadamente. Crecen más sanos si están rodeados de otros árboles como por ejemplo cocoteros o bananeros.
El fruto del árbol del cacao es una vaina del mismo tamaño y forma que una pelota de rugby. Cada árbol produce unas 30 vainas como esta.
Recolección:
Transcurridos unos cinco o seis meses, las vainas están ya maduras para ser recolectadas. La recolección es bastante peligrosa porque para cortar las vainas del árbol se utilizan enormes machetes. Las vainas son tan delicadas que se deben recolectar siempre a mano. Cada vaina se abre manualmente con un machete.
Una vaina de cacao madura contiene de 30 a 40 granos de cacao aproximadamente. Los granos están envueltos en la pulpa, una sustancia blanca, dulce y pegajosa.
Los granos de cacao y la pulpa dulce y pegajosa se enrollan en hojas de bananero y se dejan en el exterior para que fermenten. Así es como los granos de cacao consiguen el color y el sabor característicos del chocolate.
Una vez terminada la fermentación, los granos de cacao se ponen a secar al sol durante una o dos semanas. Cada grano se supervisa manualmente y se separan los buenos de los que están pasados.
Posteriormente se exportan por todo el mundo.
Los granos de cacao se tuestan en la fábrica de chocolate. Esto genera dos importantes productos necesarios para elaborar el chocolate: la manteca de cacao y el cacao






